Al Mar tiene su apuesta es llevar un poco de la esencia de Baja California hasta Interlomas, con una propuesta centrada en pescados, mariscos y una atmósfera relajada que invita a quedarse.
Ubicado en Palmas Uno, Interlomas, Al Mar llega como una de las nuevas e innovadoras propuestas del Pacífico mexicano. Ceviches, aguachiles, tostadas, tacos, ostiones, pescados y algunos platos de autor forman parte de una propuesta que busca combinar frescura, sabor y ese espíritu desenfadado que caracteriza a los restaurantes de costa.
Uno de los atractivos del lugar es precisamente su concepto. El diseño interior incorpora elementos naturales, vegetación y una estética que evoca Baja California, creando un ambiente luminoso y casual que funciona tanto para una comida con amigos como para una tarde larga de drinks y sobremesa. Travel + Leisure destacó precisamente esa capacidad del espacio para transmitir una sensación relajada de costa sin salir de la ciudad.
En la mesa, vale la pena comenzar con algunos de sus platos para compartir. Las tostadas, ceviches y aguachiles son protagonistas naturales de la propuesta, mientras que los tacos de camarón y pescado representan una alternativa más informal y muy en línea con el espíritu de Baja. También destacan los ostiones y preparaciones que combinan productos del mar con otros ingredientes para salir de la propuesta tradicional de marisquería.
Para quienes disfrutan descubrir lugares nuevos y convertir una comida en plan, Al Mar tiene otro punto a favor: la experiencia funciona tanto gastronómicamente como socialmente. Es de esos restaurantes que pueden convertirse en punto de encuentro para una generación que busca comer bien, probar lugares nuevos y, de paso, encontrar un espacio que también sea atractivo para compartir la experiencia en redes.
Y sí, hay que dejar espacio para el postre. Su pastel de tres leches con cajeta ha llamado particularmente la atención y se ha convertido en uno de los finales recomendados de la experiencia.




