Así de clásicos son los arreglos y sonidos de su nuevo álbumRaise Vibration. Kravitz apuesta por aquello que mejor se le da: rock de la vieja escuela mezclado con glamour y soul.
El cantante de 54 años, que ha conseguido librarse de la imagen de rockero sexy y despreocupado, emite con el single It’s Enough seguramente la declaración política más dura de su carrera. Al igual que cantaba Marvin Gaye con What’s Going On? en las épocas oscuras de la Guerra de Vietnam, Kravitz también quiere sacudir conciencias.
En el videoclip de la canción, de ocho minutos de duración, muestra ataques con armas químicas en Siria, violencia policial contra los negros, desfiles militares en Corea del Norte, además de imágenes de ganadería intensiva, contaminación medioambiental y refugiados.
Las letras del rockero nunca fueron especialmente sutiles o profundas: hablaba de echar a volar (Fly Away), de aguantar (It Ain’t Over ‘Til It’s Over) o de cómo el amor puede dominar el mundo (Let Love Rule). Todo ello se podía pasar por alto por sus crujientes riffs y el sonido completo por el que sus fans lo adoran. Los puntos fuertes de Raise Vibration son aquellos en los que Kravitz se entrega completamente a sus instrumentos y toca algunos de los 12 títulos casi en lo que parecen jam sessions.
En esos momentos irradia energía. Con el alegre tema Gold Dust entran ganas de conducir por una carretera vacía mientras el sol se pone o de estar solo en un acantilado. Y quizá las buenas vibraciones, la positividad y el deseo algo ingenuo de que la humanidad tenga el control de sí misma en medio del caos son la única respuesta verdadera, al menos musicalmente.