La videoseguridad evoluciona hacia un modelo estratégico, sostenible y basado en datos
El mercado global de videoseguridad, valuado en 79 mil millones de dólares y generador de más de 180 zettabytes de datos, atraviesa una transformación impulsada por la Inteligencia Artificial, la analítica en tiempo real y los modelos híbridos de almacenamiento, tecnologías que están redefiniendo la gestión de riesgos, la protección de activos y la eficiencia operativa, de acuerdo con Axis Communications.
El procesamiento en el borde (edge computing), combinado con modelos híbridos de nube y almacenamiento local, permite analizar datos en tiempo real sin depender exclusivamente de grandes centros de datos. Esto reduce costos de ancho de banda, agiliza la toma de decisiones críticas y disminuye el costo total de propiedad, al transformar un enfoque reactivo en uno preventivo.
En México, estas tecnologías tienen un impacto directo en sectores estratégicos como industria y manufactura, retail y centros de datos.
En retail, que concentra más del 15% del negocio, la digitalización y la expansión omnicanal impulsan inversiones enfocadas en reducir pérdidas y optimizar inventarios. Un caso relevante es Construmart en Chile, que logró disminuir en 85% las pérdidas por robo tras integrar audio en red con analítica de video, demostrando el impacto directo de la tecnología en la rentabilidad.
El crecimiento de los centros de datos posiciona a México como uno de los mercados más dinámicos de la región, con polos estratégicos como Querétaro. La expansión de la infraestructura digital, impulsada por la nube y el nearshoring, incrementa la demanda de soluciones que refuercen la disponibilidad, la protección de la información y la continuidad operativa.
En este contexto de transformación tecnológica, la seguridad integral cobra especial relevancia en escenarios de alta concentración de personas y operaciones críticas, como los eventos internacionales de gran escala.
Un ejemplo de esta evolución es el Estadio Luis Pirata Fuente, con capacidad para 22 mil espectadores, que integra videovigilancia avanzada, reconocimiento de matrículas, analítica para gestión de multitudes, monitoreo centralizado, audio en red y controles de acceso con RFID y reconocimiento facial mediante terceros, fortaleciendo la prevención de incidentes y el control operativo del recinto.
En paralelo, los criterios de sostenibilidad influyen cada vez más en la inversión tecnológica, priorizando equipos de menor consumo energético, mayor vida útil y plataformas abiertas que permitan actualizar sin reemplazar infraestructura. La eficiencia energética y la optimización de recursos se consolidan como variables centrales en la estrategia corporativa.
Hacia 2026, la videoseguridad se posiciona como un componente transversal en la estrategia de negocios de sectores clave en México, al evolucionar de la protección física a la generación de información estratégica que impulsa competitividad, resiliencia y crecimiento sostenible.
Related